Te
encuentras en un archipiélago tan distante de mis tierras, eres la nueva era, o
quizás, un suceso contemporáneo que voy a recordar. Sabía que a partir del otro
año no seríamos nada, ni conocidos, ni compañeros, ni colegas y mucho menos
amigos. Las cosas han cambiado una vez más, había hecho mi tormenta y al final,
decidí irme lejos para volver cuando sea el momento.
Por
supuesto que te voy a extrañar, por supuesto que no habrá día en el que no te
vaya a pensar, pero, quiero que sepas que en las estrellas me voy a refugiar,
ya que en ellas voy a encontrar el brillo de tu majestuosa personalidad.
No
te quisiera dejar, pero sé que con el tiempo me vas a encontrar en un lugar
mejor, rodeada de amor y de cosas que siempre he imaginado. Siempre te guardaré
en mi ser, pero por ahora voy a perder mi salud mental y ni siquiera mis
emociones tendrán eco en el espacio.
Cuando
salga de toda esta turbulencia y sepa algo más de lo que no deba, te diré que
me he vuelto loca y seguiré estando, y va a empeorar mi locura posiblemente. Al
final del camino, te preguntaré quién eres, y desearé que el universo bendiga
tu alma, probablemente seguirás pensando que estás en control.
Creo
que estás loco y que has perdido la cordura, igual que yo.
Tengo
héroes que luchan día a día por salvarme, pero lo único que recuerdo es que
quiero ser como ellos. Desde que estaba niña la vida me pareció muy divertida,
y cada coincidencia es una meta que me propongo, al terminar todas podré morir
en paz.
No
quiero que seas brillante intelectualmente, no me sirve de nada tener a alguien
que brille en un cuarto, quiero que seas brillante para la humanidad y que les
dejes vivencias de las cuales te puedan recordar. Quiero que te arriesgues y
que superes los obstáculos tal y como lo has hecho en estos años.
Te
deseo éxito. Siempre que vea las gotas de lluvia me acordare que en algún
instante de mi vida choque contigo.